Sin duda alguna, siempre existirá temor en el ser humano, estamos llenos de prejuicios; condiciones sociales que amedrentan el espíritu indomable de las personas. El temor a los riesgos no es asunto solo de individuos introvertidos o tímidos, el temor es un una condición natural y también superable.

Temor a enfrentar a la sociedad, a cambiar de colegio, a realizar amistades, a lograr amar. Amar en intensidad, son ejemplos cotidianos. El temor nos puede cohibir, se convierte en barrera ante situaciones que anhelamos.  Tomar los riesgos e imponernos ante nuestros miedos nos brinda la capacidad de enfrentar situaciones cada día más difíciles y dibujar nuestra vida a como la deseamos.

Además los riesgos nos permiten experiencia, la experiencia no es más que un flujo de conocimientos, manual vivencial que nos va forjando, que nos permite más insumos para entender la existencia humana y poder convivir con las reglas de este mundo.

Levantarnos cada día y vivir acostumbrados a que todo deba seguir su curso monótono, nos limita. ¿Cuántas veces perdiste el empleo, el amor, el estudio u otras cosas? Simplemente por dudar sí sería lo apropiado, por pensar en detalles tras detalles. Si bien es cierto, tomar los riesgos no implica tirarse de un avión sin paracaídas, pero necesita de una pizca de seguridad, somos capaces de todo, porque somos capaces de imaginar y lo concretamos con una actitud positiva.

Nada nos llega como mana caído del cielo; creer que no se puede, es preparar el camino a la frustración, el riesgo siempre existe, juega un papel importante para alentarnos, para que demos lo mejor de nosotros mismos, para desarrollar nuestras habilidades. “Conquistar sin riesgo, es triunfar sin gloria” decía Pierre Corneille.

El mayor peligro en la vida, es no arriesgar el todo por el todo, quien nada arriesga nunca sabe lo que obtendrá, nunca se desarrolla, se podrá ahorrar sufrimientos, frustraciones, dolores, pero se bloquea la oportunidad de sentir, de crecer, de amar y de vivir. Quien no arriesga se convierte en un esclavo de los temores, solo arriesgando se rompen las cadenas de la libertad, hay que sentir para vivir!!!