REDNicaragua está viviendo uno de los momentos históricos más importantes; siete años de gobierno sandinista en estos nuevos tiempos que garantizan seguridad y fe en el porvenir, esperanza en el desarrollo y la prosperidad de nuestro pueblo, oprimido y marginado durante tantos años.

Con Daniel recobramos la fe, recobramos la esperanza, pero también, la Juventud recobró su protagonismo, su papel trascendental en la toma de decisiones y la transformación social.

Somos las y los jóvenes que hoy cargamos con la responsabilidad de garantizar este proceso hermoso, esta revolución eternamente joven y llena de energía recargada con Sandino irradiando valores.

Nuestro Proceso, nuestro modelo se define por una palabra: Amor! Amor en revolución es amor al prójimo, amor en Reconciliación es unidad para salir de la pobreza, Amor en Familia, es garantía de valores, de práctica solidaria, de nuestras tradiciones, de nuestra fe cristiana, de la salud y la seguridad, del crecimiento espiritual.

Nuestro modelo es Sandinista y tiene sus raíces en la nobleza del corazón del nicaragüense, en la sencillez, la sonrisa y la humildad de Vos!

En Estos nuevos tiempos que crecemos, que avanzamos, que caminamos a paso firme con Daniel con el Frente, seguimos movilizando corazones y conciencias, seguimos batallando contra el analfabetismo, contra las enfermedades, movilizados para asegurar la vida y la alegría!

Esta Juventud valiente, que siente que ríe y que llora, que tiene energía para construir patria en Dignidad también tiene la ardua y bonita tarea de defender esta revolución desde la trinchera de las ideas.

Recuerdo que a raíz de las acciones golpistas contra el comandante Hugo Chávez, las cadenas internacionales y el emporio mediático venezolano censuró y manipuló la realidad, producto de eso surgió un excelente documental “la revolución no será televisada”, narrando como los medios se prestan a la conspiración contra la dignidad de los pueblos.

conchiEn Nicaragua, la revolución debe, es y tiene que ser televisada, grabada, locutada, viralizada, tuiteada, facebookeada, instagrameada, fotografiada, contada de boca en boca,  la revolución debe sentirse. La juventud debe apropiarse de las herramientas comunicacionales para garantizar que la manipulación, la censura y el odio de los que no quieren un gobierno del Pueblo, no tenga éxito.

Hacer uso de la tecnología, hacer uso de la creatividad, de la realidad local, documentar las alegrías y las tristezas, documentar la historia, la cultura, los logros, los avances, las emociones, los sentimientos. Hacer y sentir la revolución desde la comunicación.

El mundo de las ideas en batalla permanente nos espera, mañana serán nuevas herramientas tecnológicas de la comunicación y debemos ser sagaces para hacer uso de ellas, sin perder el norte y el enfoque.

La Verdad es nuestra y la Revolución es de todos y todas, defenderla y entenderla como el proceso que nos une en comunidad, en familia nicaragüense para salir del subdesarrollo económico, es una tarea ardua y hermosa.

EL joven comunicador debe contagiar con su creatividad, debe motivar, debe documentar la historia, las Voces del Pueblo Protagonista. No podemos perder el detalle, ni perder la motivación en lo que hacemos, porque perderemos lo que somos.

Volvernos mecánicos y mecanicistas es un error ante tanta aceleración comunicacional, proponer y estar al frente de los procesos comunicacionales es garantizar los sentimientos y los anhelos de este proceso que tiene rostro juvenil y su sabiduría puesta en las entrañas de nuestro pueblo.

El Joven Comunicador es alegría y garantía de que nuestras Voces siempre estén resonantes, palpitantes en el corazón de Nicaragua y en el largo camino de Victorias con el Frente, con Daniel.