Hoy quiero compartir con vos algo muy especial, 4 recomendaciones de aprendizaje que cambiaran sin duda tu manera de ver la vida, las cosas y a los demás. Sí estás leyendo esto, no es por casualidad, hoy estás más preparado que ayer para transformar tu interior.

1-La persona que llega es la persona correcta

Nadie llega a nuestra vida por casualidad, nadie, todas las personas que nos rodean, que llegan, que interactúan con nosotros están allí por algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación. No siempre es fácil aceptar esto; hay momentos que querés que la persona que esta a tu lado sea la correcta, ó querés elegir un camino pero simplemente no es el indicado para vos; con el paso del tiempo te das cuenta que todo esta allí por algo; de que todas las personas que pasaron por tu vida te enseñaron algo, incluso aquellas que te hicieron daño. Así que no intentés retener a personas que simplemente tienen que irse de tu camino, al contrario, aceptá a otras que han sido puestas en tu camino para guiarte.

Cada persona en la vida es un maestro. Y claro está, en algunos casos somos alumnos y en otros somos maestros de otros. Siempre a lo que resistimos persiste en nuestra vida, así que la vida nos seguirá poniendo personas de quienes no soportamos algo para aprender y hasta que no lo aprendamos no nos graduaremos en ese aspecto. O bien, se nos pone en el camino a personas que se convierten en una linterna de luz que alumbran nuestro camino y nos guían hacia donde debemos ir y no por donde nosotros creíamos que debía de ser.

Tomá en cuenta que lo que te molesta de alguien es lo que quizás debas trabajar en tu vida y además siempre suma lo bueno de cada persona. De todos aprendemos, el chiste es identificar qué es lo que los demás aportan a nuestro camino y crecimiento. Además, recordá, si recibís piedras, pagá con flores. ¡Sí se puede! Es difícil a veces ser bueno con quienes son grandes maestros y nos irritan o sacan de las casillas, pero es posible. Porque al final siempre, con el tiempo, agradecerás el aprendizaje a esas personas que creíste te hacían la vida imposible, tanto como a quienes se dedicaron a apoyarte.

2-Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido

Y es que nada de lo que sucede en nuestras vidas podría haber sido de otra manera, nada, ni siquiera el detalle más insignificante. No existe el sí hubiera hecho tal cosa, hubiera pasado tal otra ¡No no no! Lo que pasó, fue lo único que pudo haber pasado, y tuvo que ser así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante.

Todas y cada una de las situaciones que pasamos en nuestra vida son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se resistan y no quieran aceptarlo; cada una de las decisiones que tomaste en tu vida fueron por algo, todos los errores cometidos nos han llevado a ser la persona que somos ahora, nada es por casualidad, no debemos arrepentirnos por nada. Simplemente hay que mirar para adelante y saber que cada cosa tiene su momento en la vida. Asumir que aunque haya situaciones que no nos gusten, todo va estar mejor, todo en esta vida es un aprendizaje, así que aprovéchalo.

Cuando algo no sale como planeamos o visualizamos simplemente debemos agradecer porque es aprendizaje necesario y preguntarnos qué la vida quería que aprendiéramos de esa situación, en vez de por qué. No hay tiempo perdido, hay tiempo aprendido.

3-En cualquier momento que comience, es el momento correcto

Todo comienza en el momento indicado, ni antes ni después, cuando estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando comenzará, cada cosa a su tiempo, sin apuros, sin quemar etapas, sin hacer caso a las presiones sociales o familiares o prejuicios personales. Todo llegará y cuando llegue será porque es el momento indicado.

Ésta nos deja claro que lo que pasó nos fortaleció y es entonces cuando debe llegar lo que esperamos o quizás el universo, la vida, Dios, la energía, nos sorprende con algo tremendamente mejor. Todo lo que nos sucede es lo que nosotros atraemos, seamos consciente o no y si algo todavía no se manifiesta en nuestra vida es porque tenemos que aprender. Como decía antes, todo en la vida son pasos, tené claro que nada “debería ser” ni “debió haber sido”, simplemente es cuando tiene que ser. Además, siempre la vida nos concede más de lo que esperábamos pero debemos tener la actitud y humildad de saber que todo es en el momento que debe ser no cuando nosotros asumimos que debe ocurrir. Mientras ocurre, disfrutá lo que tenés, porque sino en el camino te frustras de pensar en lo que deseás y no tenés y no agradeces lo que sí.

4-Cuando termina algo, termina 

Sí algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra propia evolución, por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante, dar las gracias y avanzar; pero siempre enriquecidos con esa experiencia. Uno de los mayores errores que cometemos es alargar cosas que simplemente ya no dan más de sí. Nos impedimos ser felices metiéndonos en círculos que deberían haberse cerrado hace mucho tiempo y hay que avanzar, para ello hay que liberarse de ciertas cosas. Cuando algo acaba, pues acaba y punto. Déjalo ser y mirá hacia adelante. Hay que dejar que la vida sea lo que tenga que ser.

Así de simple, no hay que darle muchas vueltas: borrón y cuenta nueva. Para que complicarse y caer en procesos de tristeza y depresión por lo que ya no es. Hay que avanzar de la manera que la vida nos pone en el camino. No podemos andar viendo para atrás. Ubícate en qué deseas, y desde donde estás, y con lo que has aprendido, avanza. Qué es lo que tenés que hacer para llegar a donde deseas y para adelante. Como bien dicen, si la vida te da limones haz limonada y con ella fiesta y carnaval. Enfócate en el Aquí y Ahora y pa’lante.

Cambia, reinventate, inventa cosas nuevas, sí te caes, levántate con la mejor de las sonrisas y camina, haz el camino más bello hacia tu interior.

Recordá Vivir, Agradecer y Sonreír

Sonreí Siempre 😀

 

 

 

 

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